Eduardo Cohen fue el octavo de 10 hijos de una pareja que había llegado de la
ciudad de Alepo, Siria, como parte del éxodo de judíos obligados a salir de ahí
debido a la pobreza y la hostilidad que como judíos sufrían en aquel entonces.
Su educación fue así producto de la combinación de una cultura propia del
Medio Oriente con la mexicana, lo cual lo obligó a ajustes en cuanto a lo que
se esperaba de él en el entorno familiar y lo que su genuina vocación artística
le impulsaba a desempeñar. Las circunstancias de una economía familiar
siempre en crisis le obligaron desde su temprana juventud, a introducirse en el
mundo de la confección y el comercio de prendas de vestir femeninas, para
marginalmente ingresar a academias de arte como San Carlos, a fin de cultivar
su talento artístico. Ya en la tercera década de su vida consiguió dedicarse de
tiempo completo a la producción artística, cumpliendo así una de sus más
genuinas aspiraciones.
Eduardo Cohen fue el octavo de 10 hijos

